¿Cómo preparar Kombucha? Una guía paso a paso para preparar Kombucha en casa
- Gonzalo Rios

- 23 oct 2023
- 7 min de lectura
Actualizado: 5 jun
La kombucha o té kombucha es una bebida probiótica y antioxidante. Es un fermento a base de té azucarado y un cultivo de levaduras y bacterias amigas llamado SCOBY. Podemos decir que es una gaseosa saludable, ya que contiene burbujas naturales, es baja en calorías y es una gran fuente de vitaminas B y C y minerales como el zinc, hierro, manganeso, entre otras.
Prepararla en casa es muy fácil y seguro si se siguen los protocolos de limpieza y seguridad básicos. En esta guía te enseñaremos paso a paso a preparar kombucha en casa de manera fácil, sencilla y rápida.
Indice
Qué herramientas y accesorios necesitarás:
Un fermentador de boca ancha en la que quepa tu mano y brazo. El fermentador ideal es de vidrio, sin embargo, puede ser también ser de otros materiales.
Un paño o tela para cubrir el frasco y una liga o soguilla para ajustar. Debe permitir que ingrese oxígeno al cultivo, pero no deje entrar polvo, ni insectos pequeños como la mosca de la fruta.
Una olla, tetera u hervidor eléctrico.
Un colador, infusionador o tela/bolsa filtrante para té.
Botellas aptas para fermentación con tapón hermético o con tapa rosca.
Un embudo para pasar la preparación terminada a botellas (si quieres hacer una segunda fermentación y/o almacenar tu kombucha).

Qué ingredientes y proporciones necesitarás:
NOTA 1: Esta receta está basada en 3 litros de agua. Si deseas preparar más o menos, puedes utilizar esta calculadora:
NOTA 2: Haz clic en cada uno de los ingredientes para saber más detalles de las especificaciones de cada uno.
NOTA 3: Si no tienes balanza en casa puedes usar nuestro convesor a unidades de cucharadas y tazas:
Paso 1: Preparar el té azucarado (sustrato)
Hervir el agua: Hierve 1 litro de agua en una olla, tetera o hervidor eléctrico.
Infusionar el té: Apaga el fuego y añade entre 18 a 25 gramos de té (aprox. 5 a 9 cucharadas). Deja infusionar de 10 a 15 minutos.
💡 Tip de sabor: La cantidad de té y el tiempo de infusión definirán qué tan intenso o robusto será el sabor final de tu kombucha.
Colar: Cuela el té infusionado y viértelo directamente en tu frasco fermentador. Asegúrate de que no quede ninguna hoja en el líquido.
Si usas té de molienda fina, utiliza un colador de malla muy fina o una tela filtrante.
Disolver el azúcar: Añade 210g de azúcar (aprox. 4/5 de taza) al té caliente y mezcla hasta que se disuelva por completo.
Completar el volumen: Agrega los 2 litros de agua restantes (esta agua debe ser sin cloro y estar a temperatura ambiente). Esto ayudará a enfriar la mezcla rápidamente.
Paso 2: Inocular el té (añadir el SCOBY)
¡Regla de oro! Antes de avanzar, asegúrate de que el té esté a temperatura ambiente (menos de 35°C). El calor excesivo puede matar los microorganismos vivos de tu cultivo.
Añadir el cultivo: Introduce tu SCOBY y vierte el líquido activador (kombucha madura). No es necesario mezclar. Es completamente normal que la capa de celulosa flote, se vaya al fondo o se quede de costado. No afectará el proceso.
Proteger el frasco: Tapa la boca del frasco fermentador con un paño limpio y ajústalo firmemente con una liga o soguilla. No dejes espacios abiertos para evitar el ingreso de insectos (como la mosca de la fruta) o polvo.
Reposo: Coloca el frasco en un ambiente cálido, ventilado y donde no le dé la luz directa del sol.
NOTAS IMPORTANTES:
Si quieres ver como se forma una nueva capa de celulosa encima, evitar cualquier movimiento del frasco durante los primeros días de fermentación. Las fibras son muy finas y delgadas los primeros días y pequeñas vibraciones las romperán, dificultando su formación.
Mientras más calor haga, más activo estará el cultivo y más rápida será la fermentación. Prueba tu kombucha a partir del día 7 con un sorbete o cuchara de grado alimenticio (acero, madera o plástico libre de BPA) para estimar el progreso de la fermentación.
¿Cuánto tiempo debes esperar?
El tiempo de fermentación nunca es exacto porque depende directamente del clima de tu cocina. Usa nuestro estimador dinámico para calcular cuántos días le tomará a tu lote según la temperatura actual:
Paso 3: Cosecha y Reserva de tu Cultivo
Antes de embotellar, es crucial verificar el balance de sabor. Si tienes dudas sobre el punto exacto de acidez, revisa nuestra guía detallada sobre Cómo saber si tu Kombucha ya está lista para tomar para evitar que se pase de tiempo y quede demasiado ácida.
Asegura tu próximo lote (Líquido Iniciador): Retira con las manos bien limpias la capa nueva de celulosa junto a la inicial, y sepáralas en un recipiente limpio junto con 330 a 750 ml de la kombucha recién hecha. Este será tu nuevo SCOBY y el líquido activador indispensable para volver a preparar kombucha en tu siguiente lote.
Control de levaduras: Si notas filamentos marrones flotando en el líquido, no te preocupes; son colonias de levadura completamente normales y saludables. Si consideras que la cantidad es excesiva o prefieres una textura más limpia, retíralas filtrando la kombucha con un colador de malla fina al momento de servir o embotellar.
Frena la fermentación: Vierte la kombucha lista en una jarra o botellas herméticas.
YA PUEDES TOMAR TU PRIMERA KOMBUCHA HECHA POR TI ¡UN CLÁSICO!
En caso quieras gasificar y/o saborizar tu kombucha, puedes hacer una segunda fermentación. Mira esta guía para aprender cómo.
Si quieres volver a preparar kombucha, puedes empezar desde el Paso 1, con el SCOBY y líquido activador que retiraste.
Si prefieres tomar un descanso, puedes guardar tu SCOBY y líquido activador y empezar un hotel de SCOBYs para almacenarlos de manera segura. Aprende cómo haciendo clic aquí.
Preguntas Frecuentes:
Para volver a preparar kombucha, ¿Cuánta cantidad de líquido activador necesito?
Es necesario que entre aproximadamente 10% a 20% del líquido total sea kombucha madura (liquido activador). Es decir 110 a 250ml de kombucha por cada litro de té azucarado. Mientras más uses como proporción, más rápida será la fermentación.
¿Cuánta kombucha puedo tomar al día?
Cómo con cualquier elemento nuevo que agregas a tu dieta, lo ideal es ir de menos a más. Puedes empezar con 50ml al día por 1 semana e ir incrementado la dosis según te vayas acostumbrando. Entre 100 a 300ml al día es tolerado sin ningún conveniente por la mayoría de las personas que ya están acostumbradas.
Han aparecido filamentos marrones en mi cultivo. ¿Qué debo hacer?
Es normal que encuentres formaciones marrones tanto en el fondo del fermentador, como flotando o pegados a la capa de celulosa superior. Son células de levadura y forman parte del cultivo (la Y en SCOBY por sus siglas en ingles). Si hay un exceso de ellas en tu cultivo, puedes filtrarlas con un colador.
Mi kombucha está demasiado ácida. ¿Cómo puedo arreglarla?
Lo primero que debes saber es que no se ha echado a perder. Tienes varias opciones como: preparar un vinagre, usarla como liquido activador e incrementar tu producción o diluirla en agua o cualquier otro liquido de tu preferencia al momento de tomarla.
¿Tomar kombucha tiene alguna contraindicación?
No se recomienda el consumo de kombucha de manera regular a mujeres embarazadas y en período de lactancia, niños menores de 5 años y personas con enfermedades hepáticas o renales, VIH o sistemas inmunológicos debilitados.
Especificaciones de ingredientes:
Cultivo de Kombucha o SCOBY
SCOBY (Simbiotic Culture of Bateria and Yeast) es un acrónimo para llamar al cultivo de bacterias y levaduras que fermentan la kombucha. Estos son los microorganismos que fermentarán el té azucarado y son invisibles a simple vista para el ojo humano. El cultivo vive tanto en el líquido, cómo en la capa de celulosa que genera. Si bien no es obligatorio utilizar una de las capas de celulos para arrancar la fermentación, si es recomendable utilizarla ya que es albergue para una buena cantidad de poblaciones de bacterias beneficiosas para el cultivo.
Líquido activador o kombucha madura
Está es kombucha de lotes anteriores que permitirán que tu cultivo tenga un medio ácido en el arranque de la fermentación que les permita protegerse de otros microorganismos patógenos que quieran ingresar a tu fermentador.
Té Puro
Puede ser té en cualquiera de sus variaciones (negro, verde, oolong, pu erh, amarillo, blanco, etc). El grado de oxidación de la planta es directamente proporcional a la cantidad de L-Teanina que contiene el té (tés oscuros) y por lo tanto mientras mayor sea el grado de oxidación, mayores serán los beneficios para el cultivo. Cabe resaltar que la mayor parte de L-Teanina será consumida por el cultivo, sin embargo, sí habrán trazos al final de la fermentación. El tipo de té que utilices influirá en el sabor, color y aroma de tu kombucha final.
Azúcar o Carbohidrato
El azúcar será el combustible de la fermentación y alimento primordial del cultivo. El tipo de azúcar que utilices influirá en el sabor, consistencia, color y acidez de tu kombucha. Además en el desarrollo del cultivo y el tiempo de fermentación. Algunos ejemplos comunes son el azúcar rubia, azúcar blanca, panela granulada, jugo de caña de azucar, azúcar de coco, dextrosa, etc.
Encontrar el balance entre el sabor y beneficios es decisión de cada uno, sin embargo, la simpleza del tipo de azúcar que utilices influirá directamente en la hábilidad que tenga el cultivo para metabolizar todos los componentes y transformarlos en el tiempo. Por ejemplo: La dextrosa que es un tipo de azúcar simple, será muy fácil para el cultivo de metabolizar y resultará en energía directa, sin embargo, no aportará ningun sabor ni vitaminas adicionales. En el otro extremo el jugo de caña aportará vitaminas y sabores más complejos a la kombucha que pueden resultar beneficiosos para nosotros, sin embargo, será más dificíl para el cultivo metabolizarla por que contiene azúcares más complejas, lo que resultará en una fermetación más larga y dificíl de predecir.
Agua
El agua, aunque sea un ingrediente simple, es uno de los más importantes para garantizar una buena fermentación de kombucha. Es importante que sea agua sin cloro y esté a temperatura ambiente al momento de ingresar el cultivo. Puede ser agua del fitro, agua hervida y enfriada o agua mineral. Para saber más sobre los tipos de agua que puedes usar para hacer kombucha lee nuestra guía sobre que agua usar para la kombucha, haciendo clic aquí.
¡Listo! Ya tienes todos los datos y detalles para preparar kombucha en casa siempre que quieras. Recuerda que la fermentación es un proceso vivo, por lo que la efervescencia y el sabor seguirán desarrollándose con el tiempo. A medida que te familiarices con el proceso, podrás ajustar los tiempos de fermentación y los sabores para adaptar tu kombucha a tus preferencias personales. ¡Disfruta de los beneficios de esta bebida probiótica hecha en casa!



Comentarios